La salud es lo más preciado que tenemos y por eso cuidarla es nuestro deber. Desgraciadamente, no siempre es como nos gustaría y a lo largo de nuestra vida nos van apareciendo dolencias más o menos importantes. Puede tratarse tanto de pequeñas infecciones relativamente inofensivas como de enfermedades más graves, incluido el cáncer de diversos órganos internos. Las causas de su desarrollo son variadas, y una de las más comunes es el estrés oxidativo, resultado de la acción de los peligrosos radicales libres. Su influencia destructiva en todo el organismo debe contrarrestarse inmediatamente introduciendo en nuestra dieta productos llenos de antioxidantes, también llamados antioxidantes.

Qué son los radicales libres y cómo atacan a nuestro organismo

Radicales libres y antioxidantes

Los beneficios de los antioxidantes para nuestra salud son muchos y los analizaremos con más detalle a continuación. Sin embargo, primero debemos saber cuáles son sus antagonistas, es decir, los radicales libres contra los que tienen que luchar constantemente.

Por radicales libres, también llamados especies reactivas de oxígeno (ROS), entendemos átomos de oxígeno que, como resultado de diversos procesos, han “perdido” un electrón normalmente situado en su última órbita. En tal situación, el átomo comienza a comportarse de forma “agresiva”, buscando este electrón que falta, queriendo restablecer el equilibrio perturbado. Para ello, ataca a los átomos de oxígeno pares vecinos y, al privarlos de un electrón, desencadena una “reacción en cadena” específica, a raíz de la cual se producen cada vez más radicales libres en el cuerpo humano, que se multiplican a gran velocidad. Otro peligro muy grave es que en muchos casos dañan no sólo otros átomos de oxígeno, sino también átomos de proteínas, que son esenciales para la salud.

Causas de los radicales libres

Por tanto, una de las piedras angulares de nuestra buena salud es el equilibrio constante entre la cantidad de radicales libres y los antioxidantes que los combaten. Hay muchas razones para la formación de estas moléculas peligrosas, algunas de las cuales, por desgracia, somos culpables nosotros mismos, y las causas más comunes son:

  • Una dieta inadecuada que conduce a fuertes alteraciones de las reacciones metabólicas que tienen lugar en el cuerpo, dominadas por alimentos altamente procesados extremadamente dañinos que alteran rápidamente el equilibrio oxidativo natural;
  • Exposición prolongada a la radiación UV;
  • la contaminación del aire, como el smog;
  • vivir en constante estrés, arruinando el cuerpo tanto mental como físicamente;
  • El consumo excesivo de alcohol, que a menudo daña la salud de forma irreversible;
  • fumar compulsivamente;
  • tomar ciertos medicamentos sin consultar previamente con un médico;
  • falta de ritmo adecuado de sueño-vigilia, problemas para conciliar el sueño e insomnio;
  • un entrenamiento físico demasiado intenso, especialmente de fuerza, tras el cual el cuerpo tarda en recuperarse.

Enfermedades causadas por un exceso de radicales libres

médico en el mostrador

Todas estas causas, que provocan un rápido aumento de los radicales libres, son al mismo tiempo responsables del desarrollo de muchas enfermedades, las más peligrosas de las cuales son varios tipos de cáncer. Además, estos átomos no apareados, que viajan por el cuerpo y dañan nuestro DNA, también pueden convertirse en la causa de dolencias como

  • enfermedades cardiovasculares, especialmente aterosclerosis, hipertensión, infarto;
  • de la apoplejía;
  • Enfermedad Alzheimer y Parkinson;
  • problemas oculares como las cataratas;
  • enfermedades de la piel, eczema, psoriasis, acné;
  • envejecimiento acelerado y prematuro de la piel;
  • gastritis o duodenitis;
  • insuficiencia renal;
  • pancreatitis crónica;
  • la artritis;
  • diabetes en fase I y II.

Los antioxidantes, una barrera contra los átomos de oxígeno no apareados

Como se puede ver en los ejemplos anteriores, es imposible ignorar la acción destructiva de un exceso de átomos de oxígeno no apareados, que a veces causa verdaderos estragos dentro de nuestro cuerpo. La única protección eficaz contra ellos es el suministro de la munición adecuada, que son los antioxidantes. Se trata de compuestos químicos que no sólo mitigan los efectos de los radicales libres, sino que los eliminan del organismo, evitando así daños celulares irreversibles.

Los antioxidantes que actúan dentro de nuestro organismo pueden dividirse en dos grupos, que se distinguen por la forma y el lugar en que se forman:

1. antioxidantes endógenos

Como su nombre indica, sintetizados naturalmente por nuestro organismo, que incluyen, entre otros, los siguientes compuestos:

  • Lacoenzima Q10, que contrarresta la oxidación de los lípidos y protege así las membranas celulares, es un componente de muchos cosméticos antienvejecimiento y restaura la firmeza y la elasticidad de la piel;
  • glutatión, desintoxicando el cuerpo a nivel celular, eliminando todas las sustancias que amenazan la salud;
  • Elácido alfa-lipoico, que no sólo elimina los radicales libres por sí mismo, sino que también potencia los efectos de otros antioxidantes como la vitamina C;
  • Labilirrubina, también se caracteriza por un fuerte efecto antiinflamatorio, y los niveles más altos en la sangre protegen mejor contra el cáncer de pulmón, causado entre otras cosas por el tabaquismo compulsivo;
  • La l-carnitina, un compuesto químico también conocido por sus propiedades para la pérdida de peso, que interviene en el transporte de la grasa a las mitocondrias, donde se convierte en energía;
  • Lamelatonina, que también ayuda a conciliar el sueño, alivia los estados de alta tensión nerviosa, incluidos los síntomas del estrés, y ayuda a relajarse y a desconectar por completo.

2. antioxidantes exógenos

Vitaminas y minerales

Sustancias que nuestro organismo es incapaz de producir por sí mismo, o que produce en cantidades insuficientes, aunque sean igual de necesarias para neutralizar los radicales libres. Por ello, deben ser suministrados por fuentes externas, la mayoría de las veces con alimentos o suplementos dietéticos que los contienen, y entre estos compuestos se encuentran:

Vitamina A

También llamado retinol o beta-caroteno, uno de los más importantes para la salud, cuyas carencias se manifiestan por alteraciones visuales, debilitamiento de la inmunidad, fragilidad y fragilidad del cabello llegando incluso a la calvicie, sequedad de la piel y su mayor susceptibilidad a las enfermedades, eczemas o acné.

Vitamina C

Bien conocido, ampliamente utilizado en la medicina y la cosmética, el ácido ascórbico, uno de los más fuertes antioxidantes naturales, el apoyo a la acción de otras vitaminas como la vitamina E, la regulación de la presión arterial, la función del corazón y todo el sistema circulatorio, la reducción de los niveles de colesterol LDL en la sangre, responsable de la síntesis de colágeno, la aceleración de la cicatrización de heridas, aumentar la inmunidad.

Vitamina E

Según muchos especialistas es el antioxidante más fuerte, también conocido como la “vitamina de la juventud“, proporcionando la mayor protección contra el estrés oxidativo, previniendo el fenómeno de la agregación, es decir, la aglutinación de las plaquetas de la sangre, cuidando el nivel adecuado de colesterol. Además, favorece la vista, mejora la eficiencia muscular, permitiendo una actividad física más intensa necesaria en la lucha contra el sobrepeso, hidrata y lubrica la piel, deteniendo así el proceso de envejecimiento.

Polifenoles

Sustancias que minimizan de forma significativa y rápida el riesgo de cáncer, mejoran el funcionamiento del corazón, el sistema circulatorio y el inmunológico, regulan la presión arterial, sellan las paredes de los vasos sanguíneos, tienen propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas.

Minerales

El zinc, esencial para la salud del cabello, la piel y las uñas; el cobre, presente sólo en cantidades mínimas, condiciona el correcto crecimiento de los vasos sanguíneos y las células inmunitarias, y ayuda a almacenar energía en las mitocondrias; el selenio, que favorece la función tiroidea y previene su hiper o hipotiroidismo, así como la pancreatitis y el dolor que acompaña a las afecciones inflamatorias de las articulaciones.

Flavonoides

Otro antioxidante necesario para una buena salud duradera, en este caso de origen vegetal, de efecto terapéutico incluso versátil. Refuerzan las paredes de los vasos sanguíneos debilitados por las enfermedades, contrarrestan los molestos síntomas de las alergias, combaten los virus además de los radicales libres, ayudan a eliminar las toxinas del cuerpo mediante una acción diurética, aumentan la absorción de vitaminas y otros nutrientes.

Antioxidantes en la dieta, qué productos los contienen

productos con antioxidantes

Así que si sentimos los efectos negativos de los radicales libres, debemos cambiar inmediatamente la dieta, cuidar de la presencia de productos con actividad antioxidante probada. En contra de las apariencias, componer un nuevo menú de este tipo no es difícil, la información sobre este tema se puede encontrar fácilmente en sitios web dedicados a un estilo de vida saludable, siempre podemos consultar a un médico o dietista. En la lista de productos que, según las recomendaciones de los especialistas, nos protegerán del estrés oxidativo, debe incluirseabsolutamente :

  • lasfrutas y verduras frescas, la fuente más rica de las vitaminas y los flavonoides descritos anteriormente, y la mayoría de ellos se pueden encontrar en el pimiento rojo, las espinacas, el brócoli, el perejil, la coliflor, las patatas, las cebollas, los tomates, las naranjas, las frambuesas, los limones, los pomelos o las piñas
  • Laslegumbres, como los guisantes, las judías y las habas, que contienen grandes cantidades del valioso zinc;
  • productos animales, pescado de mar, caballa, sardinas, hígado, carne de ave,productos lácteos y huevos, que aportan al organismo coenzima Q10, polifenoles y vitamina A;
  • Frutos secos, avellanas, nueces ynueces de Brasil, que a su vez tienen selenio y zinc;
  • grasas vegetales, sino sólo las saludables como el aceite de coco, en el que además de las vitaminas A y E podemos encontrar valiosos ácidos grasos poliinsaturados Omega – 3, beneficiosos para nuestro corazón;
  • té verde, no sólo propicio para la reducción de peso rápida, que es también otra fuente de polifenoles, y el efecto antioxidante también se demuestra por el acebo paraguayo, tan popular y saludable yerba mate. Aunque no se recomiendan grandes cantidades de alcohol, un vaso ocasional de vino tinto seco también ayudará a deshacerse de los radicales libres;
  • Loscereales integrales, el pan integral oscuro, la pasta integral, el arroz integral, los grañones y el salvado, sin los cuales no podemos cuidar el nivel adecuado de minerales antioxidantes y fibra dietética, necesarios para el buen desarrollo de todos los procesos digestivos.

Fuentes:

  • https://www.healthline.com/health/oxidative-stress
  • https://www.healthline.com/nutrition/foods-high-in-antioxidants
  • https://www.healthline.com/nutrition/antioxidants-explained